

Un programa formativo integral de 100 horas para profesionales comprometidos con la construcción de entornos laborales inclusivos y accesibles para personas con discapacidad.
La inclusión laboral de personas con discapacidad representa un imperativo moral que reconoce la dignidad inherente y el valor de cada individuo, independientemente de sus capacidades.
En Chile, la Ley 21.015 establece la obligatoriedad de la inclusión laboral, exigiendo a empresas con más de 100 trabajadores que al menos el 1% de su plantilla sean personas con discapacidad.
Los entornos laborales diversos e inclusivos demuestran mayor innovación, mejor clima laboral y mayor productividad, generando ventajas competitivas para las organizaciones.
Este curso te proporcionará las herramientas necesarias para comprender, implementar y promover prácticas inclusivas en tu entorno laboral, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
La discapacidad resulta de la interacción entre las personas con deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales y las barreras del entorno que limitan su participación plena y efectiva en la sociedad.
La inclusión es un proceso activo que busca identificar y eliminar barreras para garantizar la participación plena de todas las personas, valorando la diversidad como elemento enriquecedor.
La equidad reconoce las desigualdades de partida y proporciona los apoyos diferenciados necesarios para que todas las personas tengan las mismas oportunidades, considerando sus circunstancias particulares.
La diversidad es la aceptación y valoración de las diferencias humanas en todas sus dimensiones, reconociendo que estas diferencias enriquecen a la sociedad y aportan perspectivas valiosas.
Los grados de discapacidad varían desde leve (limitación mínima que no afecta significativamente el desempeño), moderado (requiere apoyos específicos para algunas actividades) hasta severo (presenta limitaciones significativas que requieren apoyos extensos).
Aprender a reconocer creencias inconscientes que afectan nuestra percepción de las personas con discapacidad y pueden derivar en discriminación no intencional en el entorno laboral.
Participar en simulaciones de diferentes tipos de discapacidad para experimentar de primera mano las barreras que enfrentan las personas con discapacidad en su día a día laboral.
Desarrollar capacidades para comprender las necesidades específicas de las personas con discapacidad mediante capacitaciones, testimonios directos y campañas internas de sensibilización.
Diseñar en equipos una campaña de sensibilización para la organización, aplicando los conocimientos adquiridos y fomentando la creatividad colectiva.
La sensibilización y el desarrollo de la empatía son fundamentales para crear entornos laborales verdaderamente inclusivos, donde las personas con discapacidad sean valoradas por sus capacidades y talentos únicos.
Utilizar lenguaje respetuoso, evitando términos peyorativos y priorizando la persona sobre su condición (persona con discapacidad, no discapacitado).
Practicar la escucha activa, validar las experiencias y emociones, y formular preguntas abiertas que fomenten un diálogo genuino y respetuoso.
Desarrollar habilidades para resolver conflictos considerando las diferentes necesidades y perspectivas, siempre desde el respeto a la diversidad.
Simular escenarios laborales cotidianos para aplicar las técnicas aprendidas y recibir retroalimentación constructiva que permita mejorar.
Una comunicación efectiva e inclusiva no solo mejora el clima laboral, sino que contribuye significativamente al desempeño y bienestar de todos los miembros del equipo, con y sin discapacidad.
Modificaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada, con el fin de garantizar el goce de derechos en igualdad de condiciones.
Principios de diseño que buscan crear entornos utilizables por todas las personas sin necesidad de adaptación posterior.
Soluciones tecnológicas que facilitan la autonomía y el desempeño laboral de personas con discapacidad.
Actividad para identificar barreras existentes en el entorno laboral y diseñar soluciones creativas y factibles.
Seguimiento de resultados y ajuste de estrategias
Diseño de metas, indicadores y responsables
Análisis de buenas prácticas nacionales e internacionales
Procesos inclusivos de selección, desarrollo y evaluación
Formalización de compromisos y asignación de recursos
La implementación exitosa de un entorno laboral inclusivo requiere un compromiso integral de toda la organización, desde la alta dirección hasta cada colaborador. Este proceso debe ser sistemático, gradual y considerar tanto aspectos formales (políticas, procedimientos) como culturales (valores, actitudes).
Un programa formativo integral de 100 horas para profesionales comprometidos con la construcción de entornos laborales inclusivos y accesibles para personas con discapacidad.